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miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Y si no rescatamos a la banca...?

Hace unas semanas expuse mi opinión sobre la charlatanería de los componentes del Gobierno Rajoy. La entrevista del ministro De Guindos le ha situado en cabeza de esa especial liga de la incontinencia verbal gubernamental. Y eso a pesar de que los últimos días habían sumado muchos puntos los ministros Montoro y Soria, deslumbrantes acaparadores de minutaje en los medios de comunicación con su durísima discusión sobre las energías renovables, sin olvidar a la vicepresidenta Santamaría, con su exquisitez expositiva, clara, diáfana, transparente, cristalina sobre los detalles de la prórroga de la ayuda especial a los parados que se quedan sin subsidio por desempleo.

Desde luego que se lo están poniendo bien difícil a De Guindos si no fuera porque este ministro ha batido todas las plusmarcas de la arrogancia al autonombrarse portavoz único del sentimiento nacional español, o como lo resume él mismo, de España, puesto que revela a la prensa financiera extranjera que estamos todos y todas las que habitan este país deseando ajustarnos aún más el cinturón, que no hay problema en hacerlo si hiciera falta. Todo sea por recibir cuanto antes ese "segundo" rescate, o rescate "blando" o como lo quieran llamar.

Vuelvo aquí, desde esta tribuna (no me he podido resistir a llamarlo así, lo siento...), al ya viejo asunto del rescate bancario (el primer rescate que aún no se ha hecho realidad), y a su necesidad imperiosa, a su necesidad a secas, o como yo prefiero, a su innecesariedad. Esta última opción es la que  intentaré defender con argumentos lógicos, es decir, que no debemos rescatar a la banca, española o de cualquier nacionalidad. Porque leyendo a cualquier autor, investigador, experto que no comulgue con la línea editorial neoliberal predominante en el mundo económico y financiero actual, consigues entender mucho de lo que está sucediendo en este país, y en algunos más de nuestro entorno cercano, en el Sur y Oeste europeo. Por ejemplo, como venía adelantando en la página de este blog "Lo que estoy leyendo", el libro Hay alternativas de Vicenç Navarro, Juan Torres y Alberto Garzón, me ha conducido a una pequeña investigación del sector bancario español, a partir de los datos que sistemáticamente recoge el Banco de España y que publica en su web para quien quiera analizarlos científicamente.

Pues bien, empezaré con los datos del rescate en base a la información disponible en cuanto a los beneficios obtenidos por nuestras entidades de crédito frente al total de activos (debieran ser mayoritariamente lo que nos prestan) y pasivos (debieran ser mayoritariamente nuestros depósitos bancarios) que manejan. La gráfica es elocuente. Estamos viviendo en 2011 y comienzos del 2012 (no lo muestro porque sólo disponía de los datos hasta marzo) un auténtico desplome de los beneficios.
Elaboración propia a partir de datos obtenidos en la web del  Banco de España

¿Qué les está pasando a nuestros bancos? El siguiente gráfico muestra un ratio muy interesante, el porcentaje de ingresos procedentes de la diferencia entre lo que nos pagan por nuestros depósitos y lo que les pagamos por los créditos y préstamos que nos conceden. En menos de 20 años ha pasado de casi un 85% a un simple 50%, incluso con valores menores a esa cifra (recomendable según he podido leer en algún informe técnico) en los último años del glorioso y neoliberal boom del ladrillo español. En palabras llanas, esto quiere decir que nuestros bancos están abandonando con bastante rapidez la base de su negocio, recoger el dinero de los ciudadanos para revertirlo, transformado en forma de préstamos y crédito, en la economía española, aportando el combustible que ahora tanto falta. Ya volveremos luego sobre este tema para intentar aclarar a qué se están dedicando (el otro 50%)

Elaboración propia a partir de datos disponibles en la web del Banco de España
Pero es que si examinamos con más detalle los datos, observamos que los pocos préstamos que nos han estado concediendo, se dirigieron mayoritariamente al negocio hipotecario residencial, de primera y muchísima segunda vivienda, la que tiene peor salida comercial en tiempos duros como los que vivimos. La consecuencia es la acumulación de adjudicaciones y daciones en pago (las menos) de inmuebles de los pobrecitos españoles por casi toda la geografía española. Observen ustedes cómo les está yendo en los últimos años en el siguiente gráfico.



 La cifra es impresionante, mareante, escandalosamente exagerada. Nada menos que  260.000 millones de euros en inmuebles sin salida comercial, dada la debilísima demanda. A veces pienso que estamos a un paso de un auténtico desembarco mafioso blanqueador de capitales internacionales que se dedicarían a invertir a precios de saldo en inmuebles en España. La pena es que no se trata de hoteles, ni de grandes edificios de oficinas en el centro de dinámicas ciudades españolas. Casi todas son viviendas de dudosa calidad de acabado respecto a los estándares habituales, porque tenían como objetivo ser adquiridas por españoles con mayor capacidad adquisitiva que la actual, que vivían el sueño de una segunda vivienda en la costa, para pasar allí unas pocas semanas al año, o en su caso, para alquilársela a algún europeo que tampoco quisiera mucho más que sol y playa. Es decir, un negocio ruinoso en términos de rentabilidad económico-financiera para el español que compraba esa vivienda, que simplemente tenía en mente una inversión a medio-largo plazo bastante buena en el imaginario español. Porque ya sabíamos todos y todas que..."los pisos nunca bajan de precio". Si algo bueno saldrá de esta profunda depresión en la que estamos metidos es la desaparición para siempre de esa falsa idea que ha conducido siempre a alejarnos de productos de inversión alternativos. Y es que el asunto de las preferentes ha acabado con otro mito del españolito medio "yo lo dejo a plazo fijo con un interés majillo y a esperar, que al menos no pierdo lo que tengo". También se acabó, se secó este pequeño oasis inversor. Que conste que considero que nos ha venido muy bien para ir adquiriendo una mayor cultura financiera e inversora, porque buena falta nos hace para hacer avanzar este país.

 Volviendo al gráfico anterior, vemos que la curva azul, la que representa los inmuebles propios de los bancos han disminuido en su cifra total en los últimos tres años. Lo que les voy a contar ahora es una sospecha, y por tanto, tómensela con la debida precaución, sopesando ustedes mismos, en base a la información propia que manejen si estoy equivocado, mucho, poco o nada. En mi opinión, las entidades de crédito, nuestros bancos, están actualizando los precios de sus propios inmuebles al precio "razonable" que exige la circular 4/2004 del Banco de España (adaptación de las NIIF al sistema bancario español). Sus contables pueden hacerlo relativamente fácil. Son precios de oficinas que tienen aún mercado, donde hay compras y ventas de locales comerciales. También podría ser que incluso hayan vendido oficinas tras la fuerte etapa de concentración bancaria que estamos viviendo, aunque sabemos que muchas sucursales se abrían en régimen de alquiler.

Elaboración propia a partir de datos obtenidos de la web del Banco de España (2012 hasta marzo)
 Podemos añadir otra gráfica con los ajustes de valoración declarados en los balances. Son ya tres años con cifras negativas...Sin embargo, la curva magenta no muestra ese descenso, aunque se observa una ralentización en el incremento del saldo acumulado. Creo que la avalancha de desahucios y adjudicaciones de inmuebles en los juzgados, junto con el continuo estrechamiento del mercado inmobiliario (las cifras de nuevas hipotecas firmadas en los últimos meses son una buena muestra) dificulta enormemente conocer el precio "razonable" de mercado que exige la circular del Banco de España, antes citada.

Esta cifra de 260.000 millones es por tanto como los relojes de Dalí, plástica, deformable, cambiante,  un ejemplo puro de surrealismo. Solución propuesta, también surrealista: construyamos un banco malo y le cedemos todo este paquete inmobiliario, la gran patata caliente de España. La expresión cedemos no es correcta. Realmente de cesión nada de nada, ya que no sabemos el precio de esa gigantesca transacción, si como he venido indicando, lo anotado en los balances remitidos al Banco de España tienen un bajo porcentaje de exactitud, porque como dicen los expertos en la materia "no hay precio razonable porque no existe mercado". Lo que sí sabemos es quién pagará a los bancos por esos activos inmobiliarios, por quedarse con esa patata caliente: los ciudadanos españoles. Como decía el representante de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, es el mundo al revés: desahuciamos a cientos de miles de españoles para que otros millones de ellos paguen una cantidad indeterminada aún por adquirirlos de nuevo, vacíos de sus iniciales dueños, que habrán tenido que ir a vivir con los padres, con los suegros, de alquiler o debajo de un puente. Y como nuestras finanzas públicas no pueden abordar la transacción, nos endeudamos en los mercados internacionales a intereses desorbitados, porque nadie en su sano juicio querría prestar a alguien que hace cosas así. Claro que luego algunos aún dirán que los mercados son irracionales...

 Volvamos de nuevo a la fuente de ingresos de nuestros bancos. Sabiendo que apenas la mitad del negocio es el tradicional, ¿de dónde obtienen el resto de sus ingresos? En el siguiente gráfico tenemos parte de la respuesta. La obtienen sableándonos una y otra vez en cada ocasión que pueden a través de las famosas "comisiones" de todo tipo que aparecen continuamente en nuestras libretas y cuentas corrientes, para nuestra desesperación. La gráfica habla por sí misma. Hemos pasado de un 12,5% de ingresos procedentes de comisiones en los años 80 a un mareante 25%, es decir, el doble, y con años como el periodo 2003-2005 que llegaron al 30%.

Elaboración propia a partir de datos obtenidos de la web del Banco de España
El gran poder de la banca ha conducido a un incremento no proporcional de los costes de "producción" de esos servicios bancarios por los que nos cobran, hayamos o no hayamos solicitado los mismos (ese es otro asunto que por sí mismo merecería un post si no fuera porque blogueros expertos en la materia han hablado mucho y muy bien sobre esta materia). Para refrendar mi opinión me he dedicado a recoger las cifras básicas globales del sistema bancario español en cuanto a costes de explotación y costes de personal. La mayoría de esas comisiones están "justificadas" en la atención personal de los trabajadores bancarios, y en la utilización de complejos sistemas informáticos para la gestión de nuestros patrimonios y de nuestros préstamos y créditos. Es razonable sin lugar a dudas la composición de esa partida de gastos de producción. Pues bien, ahora veamos en el siguiente gráfico un significativo ratio obtenido al dividir los ingresos obtenidos de comisiones percibidas frente a los gastos de explotación más gastos de personal.



De no verlo no creerlo, como Santo Tomás...Se ha multiplicado por dos el beneficio obtenido en el conjunto de las operaciones bancarias que están sometidas a una comisión por la labor realizada. La productividad conseguida con las fuertes inversiones en tecnología (informatización completa , centralización de operaciones, oficinas virtuales...) se la han quedado completamente. En lugar de bajar los precios de las comisiones, las han subido. De nuevo el mundo al revés, aunque menos al revés de lo que pueda parecer al principio si tenemos en cuenta el enorme poder fáctico que tienen los bancos en España, y la escasa capacidad del Banco de España para regularlo. Ningún partido político ha tenido arrestos para coger el toro por los cuernos. Todo ha quedado en pequeñas apariciones en el mercado bancario de ING Direct (ahora entiendo por qué no cobran comisiones) y de algún que otro banco grande que tiene oficina virtual y que tampoco cobra. Doy fe que es así. A fecha de hoy no pago comisiones por transferencias bancarias. Si el lector o lectora está pagando por ellas, que me envíe un correo y le informaré "gratuitamente" de quiénes son y cómo lo tiene que hacer.

Es más, si analizamos los costes laborales en el sistema bancario español comprobaremos que el ritmo de ajuste (aniquilación) de puestos de trabajo en ese sector es gigantesco.

Elaboración propia a partir de datos obtenidos en la web del Banco de España
No es un secreto para los propios trabajadores bancarios. Las jubilaciones anticipadas están a la orden del día. Viendo el gráfico comprenderemos que hubo tiempos mejores en los que los salarios crecieron considerablemente al calor de los Pactos de la Moncloa, con las centrales sindicales mayoritarias bien asentadas en este sector. Poco queda ya de aquello. Los años 90 los laminaron progresivamente, inexorablemente. Ya no queda nada de aquello.

Queda un 25% de los ingresos bancarios sin aflorar. Bueno, en los  balances, con dificultad para semi-ilustrados como este bloguero, se puede hacer una resta y concluir que los negocios financieros son la otra pata que falta a la silla. De nuevo aportaré mi opinión no contrastable con gráficos y datos. Me parece que la banca española ha está dedicando demasiados esfuerzos a la especulación financiera, como el resto de la banca internacional, con la que tiene que competir por culpa la ola neoliberal que todo lo ha inundado.

Viene a cuento recordar algunas palabras del informe del BBVA de 2008. En su apartado final de conclusiones, recogía un párrafo del informe de estabilidad financiera de noviembre de 2007 del Banco de España que reproduzco "... las entidades de depósito españolas afrontan las turbulencias del sector financiero desde una posición de solidez". A lo que añadían sus autores un "No obstante, el actual clima de incertidumbre que afecta a los mercados financieros, la quiebra de alguno de los bancos de inversión en Estados Unidos, la capitalización pública de bancos en diversos países, las intervenciones masivas y coordinadas de los Bancos Centrales, la ralentización en el ritmo de crecimiento económico y la desaceleración del mercado inmobiliario, justifican la conveniencia de no sobrevalorar la solidez de la banca española, dada la amenaza que supone este entorno sobre el negocio bancario". ¿Clarividencia? No, para nada, simplemente mucho conocimiento del mundo financiero internacional y de la gestión de escenarios, algo que falta a nuestro Gobierno Rajoy  y por extensión al Gobierno Merkel y a la Comisión Europea.

Llega la hora de las propuestas. Seré muy breve ya que la fundamentación de las mismas ha sido expuesta con datos y cifras en los párrafos anteriores.

  1. Creación de la Caja Popular de España. Todos los españoles tenemos derecho y obligación de tener al menos una cuenta abierta en esa Caja. No tendrá gastos ni comisiones de ningún tipo por los servicios bancarios mínimos a los que todos los españoles tendremos derecho constitucional. Si hemos sido capaces de incluir en la Constitución la norma de techo máximo de gasto, no creo que los dos grandes partidos del Estado sean incapaces de promover una reforma constitucional tan sencilla por la vía más rápida (ya ensayada hace unos meses).
  2. Rechazo al rescate bancario. Los bancos y cajas con enfermedades "terminales" serán cerrados por el procedimiento concursal con una nota acelerada para evitar problemas a los trabajadores bancarios, transfiriéndoles directamente a la plantilla de la Caja Popular de España.
  3. Del procedimiento concursal (mediante una nueva Ley aprobada por el Parlamento Español) se excluirán los inmuebles (piso, fincas, etc) que pasarán al Patrimonio del Estado, para crear un Instituto Nacional Inmobiliario dedicado a alquilarlos con precio reducido en función de la renta y patrimonio de quienes hayan sido desahuciados. La expropiación de esa ingente masa de inmuebles será abonada a los deudores de los bancos a precios rebajados con una quita a estimar de acuerdo con precios anteriores al boom inmobiliario. Es decir, cerrando la herida y cortando la hemorragia de una vez por todas, creando un suelo a los precios inmobiliarios.
  4. Creación de gravámenes especiales en el Impuesto de Sociedades aplicable a los ingresos procedentes de comisiones percibidas por los bancos. Ya que no rebajan los precios de las comisiones, apropiándose de toda la plusvalía generada con las reducciones de empleados de banca y de mejoras organizativas e informática, vía impuestos de sociedades, revertiremos una buena parte transformado en ingresos públicos para el Estado, con el que financiar todo este proceso de reconversión de la banca española.
  5. Prohibir por Ley (nueva Ley a aprobar en el Parlamento) a la banca de depósitos que baje su ratio margen de intereses respecto al margen bruto por debajo del 70%, o de lo contrario deberá transformarse en un banco de finanzas, que no podría tener depósitos de ciudadanos corrientes. En resumen, separar la banca tradicional minorista de la banca especulativa. Por supuesto, prohibiendo participaciones  mayoritarias de una en la otra. Hay que poner remedio preventivo  a futuros casos de apropiación de fondos a plazo fijo que se transforman por arte de birlibirloque en acciones preferentes con pérdidas para el depositante.
En resumen, banca pública, derechos bancarios mínimos y fin a la especulación y a los abusos bancarios tanto nacionales como internacionales. Déjemos hundir a los malos bancos y que se queden con su dinero la Comisión, el Eurogrupo y los bancos alemanes. 





jueves, 19 de julio de 2012

Un gobierno de charlatanes (1ª parte)

Conforme la prima de riesgo se dispara día a día vengo observando el incremento del índice de charlatanería del gobierno Rajoy. Se puede definir científicamente de la siguiente manera:

Ich (yo en alemán...significativo) = A / B

En el numerador tenemos los siguientes factores negativos:

A = nº de bravuconadas y disparates pronunciados en el Congreso * factor correctivo 2 + nº de palabras mal pronunciadas * factor correctivo 1,5 + nº de gestos y tics incontrolados hablando en medios públicos * factor correctivo 1,25 + nº de palabras huecas pronunciadas por minuto de conversación + nº de apariciones en saraos promocionales * factor corrección 40

Dividido por un denominador compuesto de esta suma de factores que pueden ayudar a redimirles:


B= (nº de respuestas precisas a preguntas de periodistas)* factor correctivo 100 + nº de segundos que transcurren desde la recepción de la pregunta hasta el inicio de la respuesta * factor de corrección 10 + minutos transcurridos en el Congreso escuchando los debates del resto de asistentes* factor corrección 30)

Por supuesto que se trata sólo de una propuesta, pero creo que casi recoge todos los factores que intervienen en la detección de un charlatán metido a político, o de un político deformado por el poder absoluto.

Bien podríamos crear cuatro grandes perfiles:

- Profesionales y comunicadores. Hablan lo justo y bien, no mienten (prefieren callarse), articulan correctamente, no gesticulan y se dedican a trabajar en su Ministerio y a acudir diariamente al Congreso cuando hay debates o controles al Gobierno, llevándose bien preparados los asuntos, o tomando buena nota de cualquier propuesta que les afecte a ellos, o incluso, más proactivamente, a otros colegas del Consejo de Ministros.
- Buenos profesionales pero malos comunicadores. Este es el gran mal de casi todos los españolito/as, incluyéndome. Articulamos mal al hablar, no escuchamos al interlocutor, no siempre llevamos bien preparados los asuntos que nos competen y dejamos a un lado las buenas ideas que podamos recibir para pasárselas a otros colegas.
- Malos profesionales y regulares comunicadores. Éstos no dan un palo al agua pero consiguen durante un tiempo mantener engañado a su público. No se comprometen casi nunca, el índice de palabras huecas crece considerablemente, los gestos descontrolados no se perciben demasiado, pero acuden a bastantes saraos para enterarse de lo que se está cociendo por si lo pudieran emplear en algún momento de su carrera profesional (la cursiva es por supuesto que mía).
- Mentirosos compulsivos. Estos mienten más que hablan, no escuchan nunca, se pierden en sus disertaciones, gesticulan y gesticulan, se contradicen continuamente en el tiempo, se meten continuamente en líos mediáticos, con apariciones estelares en la prensa, especialemente en los saraos que se auto-organizan o a los que se auto-invitan, y claro, luego no tienen tiempo para acudir al Congreso, ni para escuchar.

También es evidente que me faltan definir las métricas, es decir, cuantos puntos se necesitan para pasar de una a otra categoría y así poder clasificar a nuestros ministros Además es un índice que oscila en el tiempo, a medida que alguno/as se corrigen en su lenguaraz comportamiento mientras que otro/as caen en el pecado de la verborrea (incontinencia verbal lo denominan también). Es decir, que podemos detectar evoluciones en esta particular Liga de la Charlatanería gubernamental. Su liderato puede estar muy, muy peleado.

Y para cerrar este pequeño post, me autopropongo el gran desafío del verano. ¿Seré capaz con la ayuda de mis lectores de clasificar en estas cuatro categorías a los miembros del Consejo de Ministros y a su Presidente?

Denme tiempo, que en estas reducidísimas vacaciones que me esperan por causa de la crisis económica y de la pérdida de mi paga extra de Navidad ("intervenida gubernamentalmente"), cuantificaré científicamente cada actuación ministerial...

Guárdate de los idus de septiembre


sábado, 16 de julio de 2011

Sorpresa, sorpresa...!!! ¿Valientes o temerarios? Hablo de funcionario/as...

Camps y Costa en el banquillo! Hace unas cuantas semanas nos enteramos todos en este planeta Tierra que el Presidente de la Generalitat Valenciana había sido imputado finalmente por la causa de "los trajes" y que se sentaría en el banquillo, esto dicho en lenguaje popular de hace mucho, porque ahora banquillos, banquillos, nunca aparecen en la televisión. El único juicio oral al que he asistido como testigo tenía sillas por todos los lados, bastante cómodas, aunque no para echarse una siesta (es cierto también que la hora no acompañaba...). Por otra parte, el circo mediático está siendo de considerable tamaño y no hay día en el que no nos sonrojemos al oír las negaciones de los acusados (no conozco a ese señor...) y luego comprobar los oyentes y así probarlo la Fiscalía que sí que se conocían y mucho, mucho.

Para este bloguero de lo público, la sorpresa está siendo mayúscula. No albergaba ya mi corazoncito de ciudadano casi-responsable demasiadas esperanzas de que tanto va y viene entre Tribunales de Justicia, pasándose la patata caliente, acabara en uno de ellos con los suficientes arrestos como atreverse a decir en el auto de imputación, que no hay que ser muy listo para entender que si te regalan trajes siendo el más alto cargo político de la Comunidad Valenciana, no sea para que el halagado se sienta en deuda moral, "de amigo íntimo, de amigo querido" y devuelva el regalo de otra manera...

Y de la sorpresa he pasado a sentir una oleada de satisfacción, breve, muy breve. Porque por una parte me hace sentir bien el hecho de que aún queden funcionario/as de Justicia que no se sientan intimidados por el peso del poder político directo, y sobre todo por la falta de independencia entre poderes (pese a lo que diga la teoría político-constitucional de este país) ya que su más alto Consejo está totalmente controlado por los partidos políticos mayoritarios (guiño aquí a los Indignados del 15M. De paso quiero dejar aquí un pequeño recordartorio para  comentar algo sobre la  intimidación en la interacción humana que leí hace poco en alguna publicación); (a mis lectores: si no vuelvo sobre este tema de la intimidación pública me lo hacéis saber).

En cuanto a la brevedad de mi satisfacción se debe al que al poco, pero muy al poco, recordé que en el supuesto de que fuera condenado, cabría interponer recurso (no soy experto, y seguro que alguno que lo sea lo dejará caer en alguna tertulia política dentro de unos meses). O incluso podría ser menos breve mi felicidad, y es que el tribunal popular, sea muy, muy "popular". Veamos...deshagamos la madeja de mi razonamiento...Con mi mente práctica, bastante ingenieril, la ciencia estadística me ha enseñado lo que se conoce como grupo representativo de una población a estudiar: muestreo aleatorio. Más o menos es lo que hacemos al publicar las listas de ciudadanos que podrían ser llamados a formar parte de un tribunal popular. Si mal no recuerdo se hace el sorteo por proximidad geográfica. Es decir, que la muestra de ciudadano/as que juzgarán a Camps será claramente favorable por mayoría absoluta, a no ser que haya un cambio político interno, algo que no creo que ocurra tras haberse conocido este caso desde hace 2 años y  repitiendo el PP su anterior mayoría absoluta. Tal vez ahora comprendan lo breve de mi alegría. Aunque quién sabe si el sorteo ha hecho imposible recusar y recusar. Tengo entendido que el procedimiento fue lento, muy lento, pero que al final todos dieron por bueno al jurado popular.

Pero esto último es mucho menos probable (estadísticamente, insisto...). Lo que sí que es una evidencia es la mayoría absoluta por tercera vez y creciendo, en medio de una crisis galopante, y con un déficit abultadísimo que ya nadie sabe muy bien dónde situar ¿Los valencianos están mirando para otro lado cuando saben todo esto y votan al partido que dirige? Más preguntas...¿O tal vez son insconscientes del callejón sin salida en el que les ha metido una política absolutamente populista e insostenible?¿Es verdaderamente insostenible? Tal vez el modelo autonómico sea ingobernable por la falta de control político-económico-interventor de nivel superior...Pero no crean que sólo tengo pensamientos críticos para los valencianos. Ahí tenemos el caso La Mancha y la Presidenta Cospedal pegándose de cabezadas con las cifras de los informes finales que está conociendo.

En este grave asunto, las palabras de su ex Presidente son demoledoras...En tres meses dejaron de pagar absolutamente todas las facturas...? o más bien al revés....¿pagaron todas, todas las atrasadas? ¿o peor aún, pagaron todas las facturas de servicios, contratos y obras de todo tipo encargadas en los últimos tres meses, dilapidando el presupuesto del año 2011? ¿O será que estamos hablando de déficit transitorio o provisional de caja por haber adelantado los pagos, es decir, "cumpliendo estrictamente con los plazos habituales de pago de cualquier ciudadano normal: entre al momento, o al mes, o fragmentado por el banco si tienes acuerdos de tu tarjeta financiera?

Y es que no sabemos nada de nada. Seguramente no lo sabrán ni los propios técnicos de esa Administración autonómica, que habrán visto cómo de repente alguien deja de firmar y lo bloquea todo "esperando a...", o al revés...que ese alguien abre el grifo (o las compuertas) del depósito-almacén-pantano de expedientes de abono de facturas que tiene en su inmenso despacho y traslada el problema a la unidad de Tesorería  que pone el grito en el cielo por esa falta de planificación...(diciendo que ahora no toca, que están devolviendo la Renta-2010 o que no han llegado las transferencias corrientes del Estado o cualquier otra buena razón de Autonomía).

Funcionarios: ¿dónde estáis? ¿qué podéis hacer? ¿podéis hacer algo?